"ME GUSTA SER MUJER" #PONELE

martes, 26 de mayo de 2009

Quehacer Femenino

¿Qué es el quehacer femenino? Mmmmm... Arranquemos mejor por otro lado, porque esta frase me pone de mal humor.

Siempre quise saber qué se le cruza por la cabeza a mi papá cuando le dice a mi mamá: - Dejá, yo TE lavo. ¿Será algún tipo de juego sexual del cuál no me quisiera enterar? O quizás, mi madre tiene problemas para higienizarse y necesita asistencia...
Me parece que a lo que se refiere es a que él va a lavar los platos, hoy... por esta vez, y lo dice con tono de "cómo te ayudo, ¿eh?". Pero esto no es una descarga contra mi padre puntualmente, lo he escuchado de varios hombres también.


Lo interesante es comprender cómo piensan: "te lavo" da la sensación de que lo hacen como un favor, como si la mujer (que en la mayoría de los casos trabaja fuera de la casa a la par del hombre, y es ahí donde radica el problema) tuviera la responsabilidad y la obligación de hacerse cargo de las tareas de la casa y, cuando ellos disponen de tiempo y ganas, se dignan a colaborar como un acto de solidaridad.
Nunca supe bien si es que ellos se hacen o nosotras somos. Cuando mis amigos vienen a casa o en las fiestas familiares, son las mujeres las que se paran a levantar la mesa y encargarse del orden. Cuando voy a la casa de un amigo, son a las mujeres también a las que les sale naturalmente (¿?) levantarse y acomodar o, al menos, preguntar si hay algo en lo que puedan ayudar.
En el párrafo de arriba dije "naturalmente". El problema lo tenemos nosotras, definitivamente. No es natural, sino convencional. Desde que somos chiquitas vemos que las mujeres son las que se ocupan de la limpieza de la casa, entonces pareciera que ser mujer es ser un poco esclava.
Si en una reunión en casa de mi mamá yo me quedo sentada a hacer sobremesa con los hombres, mi hermana me pone cara de ¿porqué no ayudás? Jamás le vi poner esa cara a mis abuelos, padre, tíos o hasta esposo. Yo lo hago a propósito, hasta no ver que más de un hombre se levante de su asiento y encare con alguna ensaladera hacia la cocina, prefiero escuchar la charla de machos sentada cómodamente. Es simplemente una forma de demostrar mi desaprobación en esta costumbre sexista que está tan instalada en nuestra idea de mujer que pareciera natural, del mismo modo que para los hombres es natural el no notar que los platos no se lavan solos... ¡es que la mujer viene con lavavajillas incorporado! En ocasiones mi abuela o mi mamá me dicen que a ellas no les molesta, pero nunca conocieron otra cosa, nunca se dieron la oportunidad de no hacerlo. Así como de chicas nos obligan a ir al colegio, de grandes tomamos la obligación de ser responsables por nosotras y por los otros. Es una confusión entre lo natural y lo convencional. La imagen de la mujer en la cocina está aceptada de tal forma que ya no sabemos que podemos no hacerlo.
Esto no quiere decir tampoco que la mujer no debe hacer las tareas de la casa, sino que intento que pensemos que es una elección. Hay quienes realmente gozan de ser amas de casa, o ir al super y eso está perfecto. Hay otras que vivimos solas y muchas opciones no tenemos, en casa por lo menos. Pero está bueno darse cuenta que los hombres pueden hacerlo también y tan bien también (ja!), dejar de engañarnos con eso de que: -yo lo hago más rápido, o -nunca los deja limpios, limpios. Es fácil no hacer, si hay alguien que hace por uno.
Volviendo a papá (mi primer figura masculina, por ende el super villano, pobre), él alega hacer las compras, y es verdad, a veces va al supermercado, pero lleva la "listita" que mamá hace. Por lo general no sabe qué hay que comprar, qué falta o cómo calcular para comer en la semana. Entonces es cierto que muchos, a veces, colaboran, pero la idea es compartir. Que convencionalmente y electivamente, tanto hombres como mujeres puedan hacerse cargo de las implicancias de ser adultos. Hay ropa que lavar, compras que hacer, espacios que limpiar, etc.
Si nosotras podemos elegir y ampliar nuestra forma de pensar, inevitablemente afectará la de ellos también, provocando un cambio en la dinámica de la convivencia, ¡preferentemente positivo!
Si de Quehacer femenino se trata, ¿qué hacer con el masculino?


1 comentario:

  1. No entendés... no les dá el coco, entran a la casa y se sienten en su caverna.
    Cuando les enseñás a usar el lavarropas, se creen que están manejando una nave espacial...

    Básicos!!!

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